Pareciera que con cada descepción amorosa cambio de blog… Lo cierto es que tengo un nuevo lugar donde escribir.
El mismo escritor, el mismo contenido Emo, igual o menos cutre, pero totalmente mío.
Como sea, ahi se los dejo:
http://yaiy.in
Pareciera que con cada descepción amorosa cambio de blog… Lo cierto es que tengo un nuevo lugar donde escribir.
El mismo escritor, el mismo contenido Emo, igual o menos cutre, pero totalmente mío.
Como sea, ahi se los dejo:
http://yaiy.in
Hotmail me mostró un mensaje molesto de “Limpia tu bandeja de entrada”… Y así comienza este post.
La verdad, ya tenía muchísimos mails olvidados ahi (más de 500). La mayoría eran cadenas de “Me importas mucho”, “Mira que genial!!!”, fotos, videos y cosas de ese tipo que sólo son divertidas un tiempo, pero por alguna razón (flojera) tenía guardadas ahi.
Tenía mails que guardé porque compré cosas; recibo de “has comprado x celular”, “compraste x cosa que tal vez ni necesitabas” y así.
Pero también tenía pequeñas historias… Como de la fan de Bon Jovi que me hablaba y después las cosas cambiaron… Errores, detalles, sentimientos encontrados.
La historia de cuando fui un “pistache”, de una fiesta de cumpleaños en Azcapotzalco, de posadas, de “verdades” y verdades… Risas, lágrimas, vicios, amenazas de muerte y “aventuras” raras que nunca creí vivir y ahora me dan risa. Todo finaliza con un beso alcoholizado.
La historia de ahora, DM’s de una invitación a tomar chocolate caliente y que terminó como una gran caminata donde todo era nuevo, solicitud de relación en Facebook, “mi amiga, mi novia, mi amante”, felicitaciones de navidad y año nuevo, lágrimas y despedidas, reencuentros y fiestas twitteras, DM’s de ardor, fotos de “lo que sea”, más ardor, celular robado y números recuperados, reencuentros y “la tormenta calmada”, más fotos coyoacanescas, “te amo”, campamentos y Puebla, otra navidad y otro año nuevo, compromisos, conciertos, chismógrafos con otro sentidos, más y más fotos… Una historia más larga que las demás, con altibajos, pero que se sigue escribiendo (y deseo que así sea por mucho tiempo más) y que queda excenta de limpieza.
Así, una limpieza de mail se volvió un torbellino de recuerdos…
Este semestre fue muy pesado, sobre todo porque me propuse de una vez por todas subir mi promedio y no deber ninguna materia; ya eran suficientes estupideces y ETS’s como para seguir con lo mismo. Además, hay un nuevo sistema de titulación en la escuela, el cuál quería escoger, y cuyo requisito es tener un promedio de 8 en las materias de la carrera, sin reprobar ningún parcial y tener un promedio de 8 general.
Algunos de los maestros que escogí no los conocía y ni sabía que esperar… No sabía si iba a aprender algo, si eran
muy exigentes o muy barcos, nisiquiera si eran de los que dan clases o no. Este semestre estuvo lleno de muchos de esos maestros, pero no los elegí en las ”materias importantes” porque después de todo sí quiero salir preparado de la carrera.
¿Cuáles serían las probabilidades de equivocarme en mi elección? ¿Eso será calculable?
A muchos maestros los pre-juzgué, ya sea por su apariencia o por sus “estudios”, pero eso, al final de cuentas, no significa mucho.
El que creí que sería el mejor maestro, resultó ser el que menos enseñó, el que más faltó y de quien no sólo me llevo una mala impresión, sino una mala calificación, que basó en cuestiones que nunca tuvieron que ver con lo académico…
Sin embargo, me voy satisfecho con el trabajo de los demás maestros, como el de Probabilidad, que me hizo ver con un extraño cariño la materia: el de Contabilidad me ayudó a recordar lo básico de ésta materia y el de Teoría de la computación, que es un maestro que ya he tenido y me sigue sorprendiendo como es que te muestra tan simple una materia tan compleja.
Los demás profesores se comportaron a como ya pronosticaba. Algunos no dieron clases y otros sólo lo básico… Afortunadamente fue en las materias que no tenían “relevacia”.
El semestre se acabó, y termina sabiendo que pude subir (aún) más mi promedio y no con un 8.5.
PD: A veces creo que de nada sirve esforzarte, si al final de cuentas aprendes más en la calle que en la propia escuela… A veces creo que es mejor meter a los maestros que no dan clases, porque de nada sirve esforzarte…
Una versión de Pokémon Soul Silver, aunque lo haya jugado hace 10 años. (y sí junté los 251 monstruitos)

Aunque lo que más quiero es un Pokéwalker, pero creo que no lo venden por separado. Está jocoso, tiene un podómetro (osea que cuenta los pasos) y puedes “pasear” con tu pokémon. :3…

… Y es que me recuerda al Pokémon Pikachu. Él cual podía agitar y agitar durante horas para acumular puntos. Cansado, pero desestresante. (mi hermanito lo rompió a sus dos años)

Pd. Sí, soy un niñote. u_u
Comenzó con un jalón de orejas, pues estuve a punto de volver a pasar por la pesadilla llamada “Fuera de reglamento”.
Surgieron nuevos compromisos y reafirmé los que ya tenía: hacia mí y hacia mis personas cercanas.
Sin darme cuenta he sido más proactivo.
Creo que encontré una fuerte motivación.
Quiero mejorar mi promedio y ya no quiero deber materias.
Estoy seguro que será muy diferente.
No suelo creer en ese tipo de cosas como: “Es de mala suerte pasar debajo de una escalera”, “no tires la sal, porque te ‘salas’”, “Si rompes un espejo son 7 años de mala suerte”, y muchas otras más; sin embargo, creo tener mi propia “maldición”. No quería creerlo, pero cada año se fortalece mi estúpida creencia.
Justo 40 días antes de mi cumpleaños, existe un periodo en el que pueden pasar las cosas más bizarras, tristes, enfermas, y todos los adjetivos negativos que se puedan imaginar. Cosas que podrían suceder en cualquier temporada del año y que, sin embargo, escogen los meses de febrero y marzo para hacer su aparición.
Éste año no parece ser la excepción, y mientras tanto, trato de sacarme esta idea de la mente…. ¿Haciendo un post? No suena lógico, pero creo que encuentro en la escritura, aunque sea a dedo y tecla, una forma de sacar eso que me preocupa; siento que es hasta terapéutico (y sale más barato que un psicólogo).
Quiero creer que todo es causa de la maldita sugestión, pero últimamente han comenzado a aparecer esas situaciones que me hacen creer que es más que una coincidencia. De esas Series de catastróficas desdichas que no te hubieras esperado…
Y aún así, siento que todo pasa con un fin ¿Cuál? Creo que es el de valorar lo que me rodea; darme cuenta que aunque me falte salud, tengo una familia que está ahi para cuidarme; que si un familiar se enferma, estarán más unidos los demás; si pierdo el amor, tengo amigos con los que podré echar la borrachera.
Tal vez éste año hay algo nuevo por descubrir, más por crecer, más por aprender… y sólo espero, de verdad espero, que no suceda lo que me da miedo en estos momentos (y de verdad, tengo miedo). Pero como sea “It’s all in the mind, y’know”.
/* Give me love, give me love, give me peace on Earth. Give me light, give me life, keep me free from birth. Give me hope to help me cope with this heavy load, trying to touch and reach you with heart and soul */
La única razón de este post es para dedicárselo a aquella personita que hace que valga la pena este día.
Hacen falta las palabras para decirte todo lo que provocas dentro de mi, incluso a mi alrededor. Hace falta tiempo para abrazarte; para demostrarte el amor que siento por tí. Hacen falta escalones para describir hasta donde me elevan tus besos. Hacen falta las canciones con las que tú y yo podamos bailar a la luz de las estrellas.
Te amo, por quién eres y por lo que significas para mi. Eres lo mejor que me pudo pasar. Quiero seguir a tu lado y que juntos sigamos creciendo, aprendiendo, divirtiéndonos, amándonos, pero sobre todo, compartir toda una promesa juntos.
Eres tan especial… Nunca cambies ;**
“Las Rosas son rojas, las Violetas son azules… Y las Lilas son hermosas”
Ya que pasó toda la euforia del maratón “Guadalupe – Reyes” podría decir que me siento bien de que empieze otro año… Pero no lo diré tan convencido…
Sólo deseo que para quién llegue a leer este post, su año esté lleno de dichas y bendiciones; de risas robadas y de anocheceres románticos; de chistes buenos y de no tan buenos…
Siempre pretendemos iniciar un año con propósitos que no pudimos lograr el año pasado. Dejemos de ser hipócritas y pongamos los pies en tierra firme… que para despegar se necesita una base sólida. Comenzemos poco a poco, como cuando se aprende a caminar…
No sé como puedo definir el año pasado, ya que estuvo lleno de volteretas; más senoidal que en otras ocasiones (si es que eso es posible). No sabría decir si quiero un año mejor, pero tal vez me decida por tener uno más estable.
Y como dicen por ahí “¡A darle, átomos!” Aún queda mucho camino.
While your guitar gently weeps taught us that our love can save the world, only have got our mind set on it. Something in the way you played guided us to the Sun and showed us that all is alright; this is love. Your music was those little things that change your life forever. All things must pass … But all those years ago will not be ephemeral.
You do not know what is life without you, though I’m sure you’re with our sweet Lord.
“Love one another.”
- George Harrison (1943 – 2001)